Pffff no sé por dónde empezar...
No sé si empezar contándoos el porqué de estas genialidades o lo buenas que están las genialidades.
Va venga, como dice el dicho "el camino se hace caminando", así que voy a empezar por donde sea. ¡Por que lo importante es empezar!
¿A vosotros no os pasa que hacéis una tarta y la ofrecéis y la gente empieza uy nono, que engordo, o es que no puedooo? ¡Ellos solo comen cosas sanas! Y como nuestra tarta supuestamente no lo es, pues no la comen.
¿Y si hacemos la tarta en una versión más sana? ¿Pues sí que atraería a más gente no?
Y es que ahí está el truco de los muffins, que parecen más sanos que una tarta, o un pastel...¡Así que ya no tienen excusa!
Y si ni aún así se los comen, olvidaos de esas personas. Anda que...no querer comerse algo que habéis preparado con amor y cariño...
Pero eso no pasará, por que estos muffins son la repera pirulera. Se me ocurrieron una noche, que no podía dormir. Estaba pensando qué hacer con zanahoria para no tener que volver a preparar la tarta de zanahoria.
No por nada en especial, tan solo que me gusta variar. Así que le dije a mi yo mediodurmiente ¿y si hacemos una tarta de zanahoria en una magdalena? ¡Pero no tipo cupcake! ¡Todo en uno!
Y aquí está el híbrido de un muffin, una Carrot Cake, una noche que no podía dormir y una madre insistiendo en hacer algo con zanahoria.
Estos muffins están...ricos, esponjosos, húmedos, blanditos, ricos, buenos, ricos... ¡Uy! ¡Creo que he olvidado decir lo ricos que están!
Además que tienen fruta, vuestros "sany-friends"(neologismo inventado por Cecilia, que une la palabra sano y friends) se los tendrán que comer.
CARROT CAKE MUFFINS
(Para 7 muffins hechos en tazas de 250 ml)
INGREDIENTES
1 huevo
60 gr de azúcar moreno
40 gr de azúcar blanco
100 ml de aceite de girasol
300 ml de buttermilk (300 ml de leche + una cucharada de zumo de limón, dejar reposar 10 min) o también podéis sustituirlo por dos yogures naturales
300 gr de harina
1/2 tspoon de bicarbonato sódico
1/2 tspoon de levadura química
1 cucharada de canela
1 zanahoria grande rallada
1 manzana pelada y en trocitos
150 gr de queso crema (tipo philadephia)
PASOS
1. Preparar los moldes de los muffins. Yo los hice caseros. Corté un papel de horno en rectángulos de 13x21 cm y después los aplasté en las tazas con un vaso alargado (de los de tubo). Aseguraos de que las tazas son resistentes al calor y de que todas las paredes de la taza están cubiertas, por que si no la masa se saldría por ahí. También podéis preparar una bandeja de cupcakes con cápsulas normales y no pasaría nada. Bueno sí, las cantidades de masa que echaríamos cambiarían...pero eso lo veremos después.
2. Precalentar el horno a 180º sin ventilador o a 170º con.
3. Comenzamos batiendo el huevo con los dos tipos de azúcares. Despúes incorporaremos el aceite y a continuación el buttermilk.
4. Tamizaremos el bicarbonato, la levadura y la harina y lo mezclaremos hasta integrar.
5. Dividiremos la masa en dos cuencos. Si vamos a hacer los muffins en tazas verteremos en un cuenco un tercio de la masa. Si los hacemos con la bandeja de cupcakes verteremos la mitad.
6. A uno de los cuencos le echaremos la canela, la zanahoria rallada y los trozos de manzana y al otro solo el queso cremoso. En el caso de que los preparéis en tazas el queso crema iría en el cuenco que tuviera menos cantidad de masa. Si los preparáis en la bandeja de cupcakes da igual donde echéis el queso crema, por que habíamos divido la masa en las mismas cantidades.
7. Rellenaremos nuestros papelitos. Yo me ayudé con una cuchara de helado, pero podéis usar el método que más os guste: jarra, cucharas soperas...Si lo hacéis en bandeja de cupcakes echaréis una medida de masa de zanahoria y otra de masa de queso. Si lo hacéis en taza echaréis dos medidas de masa de zanahoria y una de masa de queso. Aseguraos de que la masa de queso es la última que echáis para que quede arriba y se asemeje al frosting de un carrot cake.
8. Hornearemos de 20 a 25 min, hasta que un palillo salga limpio. Después, los sacaremos del horno y los dejaremos enfriar dentro de las tazas o la bandeja. Pasados cinco minutos los sacaremos de sus moldes y los dejaremos enfriar por completo en una rejilla.
Estos muffins en serio están súper húmedos. Claro, que como estuvieran secos después del buttermilk, la zanahoria y la manzana sería para matarme.
Por eso mismo prefiero que estén bien fríos para comermelos, por que si os los coméis calientes, a parte de quemaros la lengua (ansiosoo) tendréis la sensación de que no están hechos (y sí, están hechos, lo que pasa es que son muy húmedos).
Además que es una receta súper tuneable, podéis echarle mmm avena, por ejemplo, o frutos secos, o más frutas como pera, o piña, o un plátano aplastado...No sé, ya me contaréis como os las personalizáis.
¡Hala! ¡Recuerdos a vuestros "sany-friends!




















